David Randulfe es un consultor de marketing y negocios digitales de origen gallego que se presenta públicamente como "Business Advisor" o "marketer y asesor de negocios". Su actividad se centra en un nicho concreto del mercado hispanohablante: ayudar a formadores, coaches, consultores y vendedores de infoproductos a estructurar una oferta de pago y a venderla mediante webinars grabados que funcionan de forma automatizada, sin depender de lanzamientos en directo ni de la publicación diaria en redes sociales.
Su proyecto principal es Instituto Webinar, empresa que cofundó con Anna Raventós y que dirige, según su propia web, con un equipo remoto. El aviso legal de institutowebinar.com identifica como titular del dominio a la sociedad SLYMOVES FZCO, registrada en los Emiratos Árabes Unidos, en la zona franca IFZA de Dubái. En su página "Sobre mí" explica que residió dos años en Dubái y que actualmente vive en Andorra, desde donde dirige la compañía. La web de Instituto Webinar sitúa el origen del proyecto en 2018, cuando aplicó por primera vez la metodología que denomina "Método KISS", y describe el instituto como la respuesta a las peticiones de otros emprendedores que querían replicar su sistema de venta.
Antes de Instituto Webinar tuvo una trayectoria como diseñador web y consultor digital en Galicia. Los registros mercantiles públicos recogen a David Randulfe Lage vinculado a la sociedad coruñesa Smart RL Webs S.L., de la que constó como administrador único desde 2018 y en la que figuró después como liquidador tras la disolución voluntaria inscrita en el Boletín Oficial del Registro Mercantil en febrero de 2021. De esa etapa procede también su marca personal anterior, DavidRL.com, orientada a la implementación de sistemas de venta online, WooCommerce y academias digitales. Consta asimismo como docente en el Máster en Innovación y Estrategia Digital vinculado a la Universidade da Coruña, según la ficha de profesorado publicada por el propio máster.
Sobre su trayectoria y sus resultados, la mayor parte de las cifras que circulan proceden de su propio material promocional y no cuentan con verificación independiente. En su comunicación afirma acumular más de doce años dedicado a los negocios online y haber generado más de 80 millones de euros para sus clientes. Su web añade otras cifras del mismo tipo: más de 8 millones de euros facturados vendiendo su propio conocimiento, más de un millón de euros invertido en publicidad, más de 3.500 alumnos de pago y una facturación mensual que sitúa en torno a los 150.000 euros con picos superiores. También relata que su primer curso generó 500.000 euros, que el segundo superó el millón y que Instituto Webinar alcanzó el millón de euros en su primer año. Ninguna de estas cantidades está respaldada por cuentas auditadas, registros públicos ni cobertura periodística: son declaraciones del interesado y así deben leerse.
En cuanto a canales, su presencia más visible es Instagram, donde publica como @davidrandulfe y reunía 23.000 seguidores en la comprobación del 8 de septiembre de 2026. Mantiene además un canal de YouTube homónimo, que mostraba 16.300 suscriptores en esa misma fecha, con vídeos sobre embudos de venta, publicidad de pago, automatización de procesos, herramientas como Make.com o Looker Studio y aplicaciones de inteligencia artificial al negocio. Tiene también perfil de LinkedIn asociado a Instituto Webinar. Su web recopila esos vídeos en una sección propia y funciona como página de captación hacia sus servicios.
Su oferta comercial se articula en dos frentes. Por un lado, a través de Instituto Webinar vende formación y mentoría para expertos que quieren crear un programa escalable, automatizar la captación de clientes y delegar la operativa: son los tres pilares en que la web descompone el Método KISS. El acceso se hace mediante un formulario o una llamada agendada por Calendly, y los alumnos entran a un campus propio. La empresa afirma haber formado a más de 3.000 alumnos. Por otro lado, bajo su marca personal ofrece dos servicios de asesoría directa: un Partnership de al menos seis meses, con comunicación diaria por Slack, dirigido a negocios que ya facturen un mínimo de 30.000 euros al mes, y consultorías puntuales de una hora o de una jornada para decisiones estratégicas sobre marketing, publicidad, automatización, métricas y finanzas.
Un rasgo relevante para quien valore contratarle es que no publica precios. Ni la web personal ni la de Instituto Webinar indican el coste de ningún programa: todas las vías terminan en un formulario de solicitud o en una llamada de ventas previa. En el caso del Partnership, su propia página describe la contraprestación como un porcentaje de los beneficios en lugar de una tarifa cerrada. Esta ausencia de precios públicos no es en sí misma una señal negativa —es habitual en la asesoría de alto contacto—, pero implica que el interesado no puede comparar coste sin pasar antes por un proceso comercial.
Como puerta de entrada gratuita, Instituto Webinar ofrece una clase o miniwebinar de registro libre en la que expone su método antes de derivar a una llamada, y su canal de YouTube funciona como contenido abierto. La estructura que describe públicamente para su propio sistema de captación —anuncio, página de registro, miniwebinar y llamada de ventas— es la misma que enseña a sus clientes.
Entre los clientes citados en la sección de opiniones de su web figuran Borja Vilaseca (Kuestiona), Enrique Moris (Tradeando), Sergi Benet (Meller) o Roberto Abia (Élite Closers), en una treintena de testimonios alojados en su propia web y no en una plataforma de reseñas independiente. De su etapa anterior como diseñador web menciona encargos para marcas como Panasonic o BMW.
No se ha localizado cobertura de prensa generalista sobre su actividad ni resoluciones públicas relacionadas con ella. La información disponible fuera de sus canales se reduce a webs de reseñas de cursos y agregadores de opiniones, cuyo modelo de negocio suele incluir la afiliación y que, por ese motivo, no se han utilizado como fuente de esta ficha.